jueves, 4 de agosto de 2016

Kaizen y la Teoría general de sistemas.

"Todo es impermanente y dinámico
Lo que no mejora, empeora"
Yo mismo

¿Lo cualo?

Estoy mezclando conceptos que a priori no tienen mucho que ver, pero veamos de que estamos hablando:

Kaizen es un concepto japonés que básicamente significa mejora o mejor aún mejora contínua. Este concepto se ha popularizado en occidente sobre todo al hablar de sistemas de gestión empresarial como Calidad Total, modelos de Excelencia, "Just in time", etc. No hablaremos aquí de la parte empresarial pues no es nuestro objetivo.

Kaizen supone mejorar, entendiéndolo tánto como flujo, como proceso y, además de una herramienta, es una actitud mental, que debe ser cotidiana, diaria, de cada momento. Nos podemos examinar y preguntarnos: "Lo que estoy haciendo justo aquí y ahora. ¿Me hace mejorar como persona? ¿me acerca a la Excelencia humanista o Areté?". La mejora debe entenderse como beneficio, y afecta no sólo a quien la ejerce, sino también y sobre todo a la comunidad, ya que soy mejor persona en la medida que soy mejor ciudadano del mundo.

Sobre la Teoría General de Sistemas, no entraremos a explicarla ya que es un concepto muy complejo y su dominio académico no esta alineado con nuestros objetivos. Pero sí hablaremos de sus ideas clave: sinergia y entropía.

Sinergia es el concepto que supone que, cuando hablamos de sistemas, el todo es mayor que la suma de sus partes. Todas las piezas que constituyen una bicicleta son un montón de metal y plásticos pero cuando están ensambladas correctamente nos permiten desplazarnos para ir a la playa a bañarnos. Del mismo modo, un organismo como puede ser un ser humano, es una suma de elementos químicos que cuando estan correctamente ordenados y "sitematizados" permiten la existencia de un Mozart o de un Leonardo.

Entropía vendría a ser la otra cara de la moneda. Cualquier sistema, por si mismo, tiende al caos. La bicicleta tiende a oxidarse y pudrirse y los organismos tienden a la vejez y la muerte. Dentro de 100 años lo que es nuestro sistema biológico será mucho más caótico que lo es hoy: los elementos químicos que constituyen nuestro cuerpo, y nuestra mente, estarán dispersos a saber dónde. Los organismos vivos presentan un peculiaridad especial: tienen una disposición genética que les lleva a crecer y mejorar, en el caso de los humanos, hasta los 25 ó 30 años, desafiando la entropía. Pero finalmente, la entropía saldrá vencedora.

Y todo esto ¿a qué viene? En el ideal estoico una idea clave es la de vivir de acuerdo a la Naturaleza. A nivel muy práctico eso significa:
  • Que no podemos vencer a la entropía pues es un proceso natural
  • A pesar de ello, nuestro estilo de vida influye en gran medida en la velocidad de la entropía. A los 25 años podemos ser un atleta de élite con el cuerpo machacado con horas de entrenamiento, personas que nos hemos cuidado y que tenemos una base para madurar de forma armónica, o bien personas descuidadas con sobrepeso, adicciones, problemas de salud emergentes que nos llevarán irremediablemente a una madurez decrépita.
  • Finalmente, si introducimos el kaizen en nuestra vida e intentamos mejorar en todos los aspectos de nuestra vida, caminaremos hacia una vida mejor, para nosotros, para los que nos rodean y para toda la comunidad.
No parece muy estoico, pero cuando hablo de "todos los aspectos de nuestra vida" tengo que aclarar que tengo una concepción holística del ser humano y que todo esta interrelacionado. Un mejor estado físico, nos lleva a un mejor estado mental y viceversa, lo mismo podemos decir de nuestro estado espiritual o emocional. La Excelencia, la Areté, en mi humilde opinión, debe afectar a todo el ser humano como un todo integral. La separación cuerpo, mente, espíritu es una artificiosidad que puede ser útil conceptualmente pero no es real.

Examinar nuestra vida, día a día y preguntarnos que he hecho hoy para mejorar, si la acción que voy a tomar ahora mismo me servirá para crecer o no, si cada vez soy mejor persona... son ejercicios muy interesantes, pero cabe recordar que:

"Un viaje a la Luna empieza con un paso"

miércoles, 3 de agosto de 2016

La brújula de la Vida. Su sentido.

Una vida no examinada
No merece ser vivida
Sócrates


Vivimos. ¿o no? Cuando digo vivir digo VIVIR. Las plantas viven, vegetan. Los animales viven, según su grado de evolución, con mínima flexibilidad vital, por ejemplo las medusas, o acercándose a los niveles de libertad de los humanos como pueden ser los delfines.

Hacer notar que cuando hablamos de libertad podemos entenderla de muchas formas. Una de ellas es la capacidad que tenemos de transcender nuestro mensajes genéticos. En este sentido, un reptil tiene muchísima menos libertad o flexibilidad de acción que un humano. Su conducta esta predeterminada a reaccionar a los estímulos de una forma mucho más rígida.

¿Cuáles deben ser el o los objetivos de la Vida? Los antiguos griegos tenían una palabra Eudaimonia. El objetivo de la vida, de acuerdo a Aristóteles y a las filosofías helénicas, es obtener Eudaimonia, que se traduce normalmente por felicidad, pero también es una vida floreciente, una vida que fluye (Zenón), un vida vivida de acuerdo con la Naturaleza. La felicidad es entendida en términos de completitud, perfección, bienestar íntimo.

Así de fácil y sencillo ¿no? Pero si fuese tan sencillo no existirían tantos libros que nos prometen la receta para la felicidad, tantos análisis de cómo lograrla: a través del fluir, de la inteligencia emocional, del mindfulness o atención plena, del budismo o del último gurú que nos encontremos.
Otra palabra que utilizaban los griegos, y que fue recogida por el estoicismo como clave, como la verdadera brújula de la vida, es la de Areté. Algunos la traducen como Sabiduría, otros como Virtud aunque la traducción de esta palabra como virtud no se ajusta a su riqueza original. Areté es la Excelencia humana, la integridad moral y el carácter indestructible. La idea de excelencia esta ligada a la del cumplimiento del objeto de la vida, del cumplimiento de la función que se nos tiene encomendada: el acto de vivir de acuerdo y realizar nuestro potencial integral, vivir nuestro Dharma.

No es un concepto exclusivamente estoico sino que constituye parte importante de la antigua cultura griega. Areté es la posesión más valiosa, constituye nuestra brújula de vida. Vivir de acuerdo a ella es caminar hacia la excelencia humana, ir en contra es animalizarse.

Si volvemos a su traducción como Virtud, sí que la podemos volver significativa si en lugar de pensar en el concepto de virtud como algo ligado a la moral, pensamos en lo que es un virtuoso, un virtuoso del violín, alguien que ha ido más allá de la Maestría. Areté para mi sería ser un virtuoso de mi propia vida. Para ello tenemos un elemento a nuestro favor, somos, o espero que seamos, expertos en nosotros mismos, nadie sabe mejor como somos, como pensamos, nuestros puntos fuertes o débiles… que nosotros.

El placer y la felicidad no son perseguidos directamente, son el resultado de una vida virtuosa y sabia. Nuestras acciones deben dirigirse hacia la Areté, a la excelencia moral, a vivir sabiamente. Una acción será buena o mala dependiendo si contribuye a mejorarnos como personas.
Una buena vida está orientada hacia unos fines valiosos y tiene un propósito (telos) guiado por el Logos (la Razón, el Sentido).

Para finalizar, quiero introducir la idea de impermanencia y dinamismo, que también es clave en el estoicismo. El virtuosismo, la excelencia, la felicidad… no son conceptos o estados estáticos, son conceptos dinámicos en continua evolución, que debemos ir practicando día a día y que se aprenden como a montar en bicicleta: montando. Aprendemos a ser “virtuosistas” practicando la Virtud. El virtuoso del violín de que hablábamos, constantemente sigue practicando e intentando mejorar ya que si no mejora, empeora.

Los japoneses le llaman Kaizen, pero esa es otra historia…

Estoicismo como sistema operativo 4.0

Este blog tiene como misión ayudar a difundir las ideas del estoicismo, e ideas similares o que estén en armonía con éstas, que nos puedan servir como sistema operativo mental para aprender a desarrollarnos como seres humanos excelentes, como humanos virtuosos, y para aprender a enfrentarnos a las dificultades de la vida de forma positiva, de forma que nos ayuden en nuestro crecimiento, que nos ayuden en la búsqueda de la Areté o la Excelencia humanista.

Además del estoicismo original, tendrán cabida ideas y desarrollos posteriores del mismo a través de la historia. En la página "¿Estoicismo hoy?" lo explico con más detalle

También recogeremos ideas de tradiciones ajenas a nuestra cultura occidental pero que expresan similitud o están en armonía con el ideal estoico.

Finalmente, buscaremos desarrollos contemporáneos que, o bien están influidos directamente por el estoicismo, o bien presentan ideas similares que refuerzan o ayudan a completar las ideas originales.

No pretendo presentar un trabajo de tipo académico, con referencias, pies de página, estructura, etc. Solo intentaré ayudar a modificar nuestro sistema operativo mental, para adaptarlo a las que creo que son las necesidades del mundo actual. Intentaré que cada nueva entrada aporte algo al lector además de la información pura y dura.

Carpe diem.